agosto 21, 2012

ALGUNOS OPINAN SOBRE EL DOLAR CANADIENSE

Lo que parece como una locura de verano para el dólar canadiense, bien podría demostrar ser más que eso.

Desde comienzos de junio, el dólar canadiense se ha estado apreciando frente a su contraparte estadounidense. Una combinación de crecientes precios del petróleo, un Banco de Canadá restrictivo y optimismo sobre una recuperación mundial ayudaron al fortalecimiento de la moneda. Desde que alcanzó un máximo cercano a los 1,05 dólares canadienses a inicios de junio, el dólar estadounidense se ha debilitado por debajo de los 0,99 dólares canadienses.

Algunos podrían decir que esto es locura.

La propia economía canadiense posiblemente se haya estado desempeñando bastante bien, pero la recuperación económica en Estados Unidos sigue siendo altamente cuestionable, y debido a que el crecimiento en la zona euro, Japón y China tampoco cumple con las expectativas, el panorama para la economía mundial no se muy positivo.

Sin embargo, las últimas semanas han mostrado una casi injustificada mejoría en la confianza de los inversionistas a nivel mundial ya que los mercados financieros suponen que los bancos centrales alrededor del mundo proporcionarán los estímulos necesarios para hacer crecer nuevamente a sus economías.

Este optimismo sobre un relajamiento por parte de los bancos centrales se vio reflejado en el aumento del apetito por el riesgo, así como en un incremento de los precios del petróleo. En el caso de los futuros del crudo Brent, revirtieron un mínimo a finales de junio de US$90 el barril para alcanzar niveles por sobre los US$117 el barril a inicios de esta semana.

Debido a la correlación entre el dólar canadiense y el precio del petróleo, no es sorprendente la apreciación del dólar canadiense.

El Banco de Canadá también contribuyó a la apreciación de la divisa local. Contrariamente a los bancos centrales de los otros países del G10, el canadiense mantuvo su sesgo restrictivo, pese a que la tasa de inflación básica se sitúa por debajo de la meta del 2%.

Pero si las presiones inflacionarias continúan cediendo y el Banco de Canadá relaja su posición monetaria, y si el crecimiento mundial parece ilusorio y el precio del crudo cae nuevamente, entonces esta apreciación de verano que ha experimentado el dólar canadiense podría llegar a un final abrupto.

No obstante, si los datos en Estados Unidos de ventas minoristas, inicios de construcción de viviendas y solicitudes de beneficios por seguro de desempleo continúan mejorando, entonces el actual optimismo sobre los mercados financieros mundiales podría mantenerse.

Por el momento, mientras se diluyen las expectativas de una flexibilización cuantitativa adicional en Estados Unidos y suben los rendimientos de los bonos del Tesoro, el dólar canadiense podría atraer aún más respaldo debido a que la propia Canadá no solo se beneficiará de una recuperación en

Estados Unidos, sino que también recibirá ayuda si se prolongan las alzas de los precios del petróleo.
Otra razón por la que el dólar canadiense podría tener un mayor potencial alcista, es que aún existe cierto espacio desde sus máximos de 2011, de cerca de 0,94 dólares canadienses por dólar, y hay pocas señales de que las autoridades canadienses vayan a frenar un movimiento hacia ese nivel.

Es poco probable que esto suceda con la otra importante moneda relacionada con materias primas, el dólar australiano, que ya está siendo amilanado por los funcionarios australianos, temerosos de que su reciente fortalecimiento perjudique las exportaciones de ese país.

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