El primer ministro de Grecia, Antonis Samaras, promete que se le devolverá el
dinero a Alemania, y desea dos años adicionales para que el país cumpla sus
objetivos de déficit.
Samaras espera que sus socios europeos le permitan a
Grecia lograr el objetivo de déficit público del 3% del Producto Interior Bruto
en 2016 y no en 2014, como exige la troika formada por la Comisión Europea, el
Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo.
Samaras busca esta extensión de los plazos por la profunda recesión en la que
está inmersa el país, y de la cual como el bien lo ha manifestado, no podría salir si no recibe las ayudas prometidas por las entidades Europeas.
Añadió que la venta de inmuebles públicos podría reportar al país al menos
30.000 millones de euros para el 2016, y se ha comprometido a llevar a cabo los recortes
por 11.500 millones de euros que son condición previa para recibir el siguiente tramo
de ayuda de 31.000 millones de euros.
Así mismo, ha prometido que aunque acutlamente para los Griegos el pago de los impuestos no es algo culturalmente manejado, se hace necesario que recorten sus gastos a fin de contribuir con la recuperación que tanto se espera.
La posición del mandatario ha sido muy clara en querer permanecer bajo la moneda única europea y seguir benficiandose del apoyo del BCE y el Fondo Monetario Internacional, esto un poco aludiendo a las especulaciones de algunos sobre su inminente salida del euro.
Sin embargo, si el país helénico no recibe el apoyo de Alemania y Fracia a fin de extender los plazos acordados, la situación se tornaría grave para el país es si mismo, y mas grave aún para Europa.
Esperaremos que sucede luego de esta ronda de conversaciónes entre los altos funcionarios, y un poco mas allá en la siguiente reunión del Eurogrupo en el mes de Septiembre, donde podríamos ver la realidad de lo sucedido durante esta semana.
agosto 23, 2012
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