La fuga de los inversionistas de los bonos españoles se agudizó el lunes,
disparando las tasas de interés de largo plazo y elevando la probabilidad de que
la cuarta economía de la zona euro necesite un rescate.
España se ha convertido en el mayor desafío del bloque y la pregunta del
millón es: ¿cómo financiar el deficitario gobierno español? Si los mercados de
capital no están dispuestos a proveer los fondos, Europa tendrá que llevarse la
mano al bolsillo.
"Tienen que impedir que Italia se contagie", afirmó Helen Haworth, directora
de estrategia monetaria europea para Credit Suisse en Londres. Italia tiene una
economía más grande y un mayor nivel de endeudamiento que España.
Una de las principales preocupaciones del mercado es que España no encuentre
compradores para la deuda nueva que debe emitir este año para recaudar efectivo.
La falta de demanda es producto de varios factores. El veloz deterioro de la
economía reduce la recaudación tributaria, los gobiernos de las regiones podrían
necesitar ayuda de Madrid y el debilitado sector financiero puede arrastrar al
resto de la economía.
Muchos inversionistas temen que España esté inmersa en una espiral
descendente. La posibilidad de que las calificadoras de riesgo reduzcan la nota
de crédito del país, lo que obligaría a algunos inversionistas institucionales a
desprenderse de sus activos españoles, pende como una espada de Damocles.
Asimismo, el sombrío panorama de la economía mundial hace que muchos
inversionistas se alejen de los rincones más riesgosos de Europa.
"Por el momento, no estamos tocando nada en Europa", reconoció Humayun
Shahryar, Auvest Capital Management, un fondo de Chipre.
Un conjunto de malas noticias en torno a la zona euro desató la ola de ventas
que también afectó a las bolsas mundiales. El ministro de Economía alemán indicó
durante el fin de semana su "gran escepticismo" de que Grecia cumpla las severas
condiciones del paquete de rescate, lo que revive el fantasma de que el país
heleno abandone la zona euro. Los medios españoles también informaron que
algunos gobiernos regionales podrían necesitar asistencia del gobierno central.
Por si esto fuera poco, el Banco de España anunció el lunes que el Producto
Interno Bruto se contrajo 0,4% en el segundo trimestre en relación al primero
(ver nota relacionada).
El retorno del bono soberano español a 10 años subió casi un cuarto de punto
porcentual el lunes para llegar a 7,51%, según Tradeweb. Las tasas de los bonos
con vencimientos más cortos subieron incluso más. Los retornos de la deuda
soberana italiana también se dispararon y las bolsas mundiales registraron
pronunciadas caídas. El índice de acciones líderes de la Bolsa de Atenas
descendió 7,1%, el de la Bolsa de Fráncfort 3,2% y el de la Bolsa de Lisboa
3,4%. El IBEX, que agrupa a las principales empresas que cotizan en la Bolsa de
Madrid, cedió 5% antes de que las autoridades prohibieran la venta al
descubierto por tres meses. El indicador cerró la jornada con un descenso de
1,1% a 6.177,40 puntos. Italia siguió el ejemplo y prohibió la venta en corto
por una semana.
El recrudecimiento de la crisis europea afectó a las bolsas mundiales. El
Promedio Industrial Dow Jones cayó 101,11 puntos, un 0,8%, para cerrar en
12.721,6 unidades. El índice Ibovespa, de la Bolsa de São Paulo, descendió 2,74%
y el IPSA de la Bolsa de Santiago 1,1%. El IPC de la Bolsa de Valores de México
registró una leve alza de 0,3%, mientras que el Índice Compuesto de Shanghai
perdió 1,3% y cerró en su nivel más bajo desde marzo de 2009.
Las materias primas tampoco se salvaron. La cotización del petróleo para
entrega en septiembre bajó 4% para quedar en US$88,14 el barril en Nueva York.
Se trata de la mayor caída porcentual en más de siete meses.
El euro descendió por debajo de US$1,21 la unidad, su menor nivel en dos
años, antes de repuntar ligeramente cuando los inversionistas buscaron refugio
en los bonos de Alemania y Estados Unidos.
Haworth, de Credit Suisse, cree que España necesitará un paquete de rescate
en los próximos tres meses. La forma que podría adoptar aún no está muy clara,
añadió. Una opción sería que los fondos de rescate de Europa se comprometan a
comprar los bonos que el gobierno español necesite emitir durante un tiempo.
"El alza del retorno del bono español a 10 años por encima de 7% constituye
un claro recordatorio de los acontecimientos en Grecia en abril de 2010, Irlanda
en octubre de 2010 y Portugal en febrero de 2011", dijeron analistas de Bank of
New York Mellon. "En cada uno de estos casos, superar en forma decisiva la
barrera del 7% marcó el comienzo del colapso de la confianza de los
inversionistas que, en todos los casos, desembocó en un rescate en cuestión de
semanas".
julio 24, 2012
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