Los consumidores de los 17 países que comparten el euro volvieron a mostrarse en
septiembre un poco menos pesimistas, aunque, como el desempleo sigue cerca de
máximos récord y los salarios aumentan más despacio que la inflación, no es
probable que la mejora de la confianza sea precursora de un incremento del
gasto.
La Comisión Europea dio a conocer el viernes su estimación preliminar de la
confianza de los consumidores en la región, que mostró una mejora a -14,9 desde
el nivel de -15,6 de agosto. El nivel de septiembre es el menos bajo desde julio
de 2011.
La confianza de los consumidores ha ido mejorando desde diciembre de 2012, lo
cual es positivo para la zona euro. El incremento de la confianza fue uno de los
motivos por los que el gasto de los consumidores aumentó ligeramente en el
segundo trimestre de este año, lo que ayudó a la economía a volver a crecer tras
una contracción de 18 meses.
Sin embargo, la confianza sigue por debajo de su punto medio desde 1990, que
se sitúa en -13,3, lo que refleja el hecho de que la tasa de paro aún no ha
abandonado sus máximos récord y los salarios últimamente han aumentado menos
rápido que los precios, lo que supone un descenso de los ingresos reales para
muchos.
septiembre 20, 2013
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