El año nuevo tiene sólo unos días de vida, pero para los inversionistas de
fondos mutuos, el mercado de bonos ya está resultando difícil de navegar.
En la superficie, 2013 parece como si debiera ser un ambiente seguro para los
fondos de inversión de bonos. Se prevé que la Reserva Federal de Estados Unidos
mantenga las tasas de interés en niveles mínimos, por lo que habría pocas
probabilidades de un mercado bajista.
Pero los precios de los bonos del Tesoro de EE.UU. comenzaron el año
tambaleándose —para sorpresa de muchos— luego del acuerdo de la semana pasada en
Washington para evitar el llamado "abismo fiscal".
A la vez, los bonos mucho más riesgosos y de altos retornos alcanzaron nuevos
máximos.
El comienzo de 2013 muestra que los inversionistas de fondos de bonos deben
estar alerta. Es una perspectiva en la que podría dar réditos que los
inversionistas sean cautos, pero no completamente defensivos.
Eso significa reducir áreas que registraron grandes avances en los últimos
años, como los fondos de bonos de alto rendimiento, que subieron en promedio
10,5% durante los últimos tres años, según Morningstar. También significa
comenzar a reducir los fondos de bonos que sufrirán un gran revés cuando las
tasas de interés finalmente suban.
Sin embargo, los gestores de dinero indican que vale la pena desplegar una
red más global hacia los fondos de bonos de mercados emergentes.
Sea cual fuere la estrategia de fondos de bonos, los retornos ya son
extremadamente bajos en la mayoría de los mercados más importantes. Eso requiere
un enfoque ahorrativo respecto a las tarifas de los fondos de inversión. Para la
mayoría de los inversionistas eso significa enfocarse en estrategias de menor
costo basadas en índices, como los fondos que cotizan en bolsa, o ETF.
"Es mucho más difícil obtener rendimientos en el mercado de bonos en este
ambiente", afirma Thomas Tzitzouris, director de investigación de renta fija en
Strategas Research Partners.
Más que quizás nunca antes, los inversionistas de bonos en 2013 necesitan
observar de cerca a la Fed conforme continúa un esfuerzo sin precedentes para
exprimir la economía estadounidense inyectando dinero recién impreso en los
mercados financieros.
Para los inversionistas de bonos, los intentos de la Fed presentan buenas y
malas noticias. Por un lado, las medidas de la Fed probablemente eviten que los
rendimientos de los bonos aumenten en 2013. Los esfuerzos del banco central
ayudaron a impulsar los fondos de bonos soberanos a largo plazo hasta un
promedio de ganancias anuales de 15% durante los últimos tres años, según
Morningstar.
La mala noticia es que los retornos sobre bonos del gobierno de EE.UU. están
siendo limitados, según la opinión de muchos en el mercado, a niveles que
resultarán insosteniblemente bajos dadas las expectativas de una mayor
inflación.
Sin la Fed, "los rendimientos serían mucho mayores", señala Tzitzouris.
En otras palabras: invertir dinero en un fondo de bonos del Tesoro de EE.UU.
será una apuesta perdedora. El bono del Tesoro a 10 años está rindiendo 1,9º%,
frente a 1,88% a comienzos de 2012.
"¿Dónde está el riesgo? En los bonos del Tesoro", afirma Lawrence Whistler,
director general de inversión de Nottingham Advisors, una firma con sede en
Buffalo, estado de Nueva York, que administra US$725 millones en activos.
enero 10, 2013
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