A medida que se acumulan evidencias de que la economía china continuó
desacelerándose en mayo, Beijing está delineando medidas para impulsar el
crecimiento, incluyendo recortes impositivos dirigidos a sectores específicos y
apoyo a industrias selectas como la de tecnología energética.
A pesar de los preocupantes datos económicos, los analistas dicen que un
programa masivo de estímulo, como el que se implementó durante la crisis
financiera global de 2008 y 2009, que dependía de préstamos bancarios dirigidos
por el Estado para apuntalar las inversiones, es poco probable.
En su lugar, Beijing adoptará una variedad de iniciativas a lo largo de
varias áreas que espera complementen su esfuerzo a largo plazo para
transformarse en una economía más resistente y moderna, impulsada por el
consumo, la innovación y la actividad del sector privado.
Sin embargo, sigue habiendo un grave riesgo de que los acontecimientos en el
resto del mundo, particularmente una potencial salida de Grecia de la zona euro,
provoquen un declive más pronunciado en China. En ese caso, dicen los
economistas, Beijing todavía podría intervenir con un paquete de estímulo más
fuerte, aunque posiblemente a expensas de su transformación económica
general.
"Si el crecimiento y la inversión no repuntan pronto, el sector estatal se
verá sometido a una gran presión para que comience a gastar", escribió Mark
Williams, economista de la firma de investigación Capital Economics en una nota
a inversionistas. "La posibilidad de que la economía se encarrile hacia una
estructura más sostenible e impulsada por los consumidores, aún es remota".
China parece decidida a expandir una reforma impositiva lanzada a principios
de año en Shanghai, por la que ciertos sectores de servicios pasaron de pagar un
impuesto a empresas a pagar uno al valor agregado, recibiendo así un recorte
sustancial. Ese sistema probablemente será ampliado al resto del país en el
transcurso de los próximos dos años, dijo Lachlan Wolfers, un socio de KPMG
China, que ha colaborado con el gobierno en esta reforma.
Por su parte, el ministerio de Industria y Tecnología de la Información de
China emitió un comunicado el jueves en el que hace un llamado a acabar con las
comisiones administrativas que se cobran a las pequeñas empresas, así como una
serie de multas y cargos impuestos por los gobiernos locales.
El miércoles, el Consejo Estatal de China se comprometió a implementar
reformas estructurales tributarias para aliviar la carga financiera de las
empresas locales. Sin embargo, no entregó detalles.
Con todo, el enfoque relativamente precavido de Beijing hacia el estímulo
todavía podría verse desbaratado por lo que suceda en el resto del mundo.
mayo 25, 2012
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