El Banco Central Europeo recortó el jueves las tasas de interés hasta un mínimo
histórico del 0,75%, como se esperaba, lo que ofrece un cierto alivio a la
maltrecha economía de la eurozona, en un momento en el que las presiones
inflacionarias están desapareciendo.
El recorte de 0,25 puntos porcentuales, el primero que hace el BCE desde
diciembre, era previsto por más de dos terceras partes de los analistas
encuestados por Dow Jones Newswires, y sitúa las tasas por debajo del 1% al que
las bajó el banco central tras la quiebra de Lehman Brothers en 2008.
Pese a que la inflación de la eurozona fue del 2,4% en junio, por encima del
objetivo del BCE de algo menos del 2%, las presiones sobre los precios se han
reducido en los últimos meses hasta un mínimo de 16 meses.
En un movimiento que podría ayudar a descongelar el mercado interbancario, el
banco central también recortó en 0,25 puntos la tasa de interés de los depósitos
y de los préstamos a un día, hasta el 0% y el 1,5%, respectivamente. El recorte
de la tasa de interés de los depósitos podría incentivar a los bancos a
prestarse entre ellos su exceso de liquidez en lugar de depositarlo en el BCE.
El BCE dijo que las decisiones sobre las tasas entrarán en vigor el 11 de
julio.
La atención pasará ahora a la rueda de prensa de las 1230 GMT, en la que el
presidente del BCE, Mario Draghi, será preguntado sobre los argumentos que hay
detrás de estas decisiones. En concreto, el mercado estará atento a ver si
Draghi anuncia nuevas medidas no convencionales encaminadas a relajar la presión
sobre los países de la eurozona que se ven atacados.
julio 05, 2012
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