noviembre 14, 2011

ES MEJOR MALO CONOCIDO QUE BUENO POR CONOCER PARA GRECIA

El nuevo primer ministro griego, Lucas Papademos, pidió el lunes un consenso nacional mientras busca un amplio apoyo para su gobierno interino recién nombrado, días después de una crisis política que aumentó las dudas sobre el futuro de Grecia en el euro.
En un discurso ante el Parlamento antes del voto de confianza a finales de semana, Papademos hizo hincapié en que Grecia debe seguir adelante con su programa de reformas y sus esfuerzos para sanear sus finanzas públicas.

En caso de no lograrlo, advirtió Papademos, el futuro de Grecia dentro de la eurozona estaría en riesgo. Añadió que la única solución para la crisis de deuda griega es seguir dentro del bloque.

"El nuevo Gobierno de coalición, y yo personalmente, asumimos nuestras responsabilidades en este momento crítico, porque la participación de Grecia en la eurozona está en riesgo", dijo Papademos, antiguo vicepresidente del Banco Central Europeo.

"Yo no puedo completar esta misión por mí mismo", añadió. "El país puede salvarse; depende de nosotros".

El voto de confianza, que se espera para el miércoles por la tarde, se produce después de que Papademos y su nuevo gabinete juraran su cargo la semana pasada tras lograrse un acuerdo entre los líderes políticos del país para formar un gobierno interino de coalición.

El acuerdo puso fin a 11 días de crisis política en el país, que obligó al hasta entonces primer ministro George Papandreu a dimitir y vapuleó los mercados financieros de Europa.
El nuevo gobierno tiene encomendado la labor de implementar el acuerdo de rescate de 130.000 millones de euros antes de convocar elecciones.

Pero las labores a las que se enfrenta el nuevo gobierno de coalición --que incluye a representantes del partido Socialista mayoritario, del partido Nueva Democracia en la oposición y al pequeño partido nacionalista Laos-- son enormes.
Los datos económicos del tercer trimestre previstos para el martes probablemente muestren que la economía griega sigue inmersa en una profunda recesión, con el desempleo en máximos históricos y con un alto nivel de bancarrotas de negocios. Al mismo tiempo, el Gobierno sólo tiene suficiente efectivo para sobrevivir unas cuantas semanas más.

La primera labor será la de asegurarse el tan necesario siguiente tramo de ayuda de 8.000 millones de euros prometido a Grecia por sus socios europeos y el Fondo Monetario Internacional. El desembolso de este tramo ha quedado en entredicho por las turbulencias políticas.
Papademos dijo que Grecia debe asegurarse este sexto tramo de ayuda antes del 15 de diciembre y que el Parlamento griego debe aprobar el nuevo acuerdo de ayuda antes de finales de año, algo que también deben hacer los Parlamentos europeos.

Según Papademos, Grecia busca elaborar programas de creación de empleo para finales de año y tomará medidas para impulsar las exportaciones.
El ministro griego explicó que la crisis de deuda del país ha cobrado fuerza y se ha propagado, que la recesión en Grecia ha sido peor de lo esperado y que el déficit en 2011 podría alcanzar 9% de PIB.

A lo largo de la semana, los líderes de la delegación de inspectores internacionales de la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y del Banco Central Europeo deberían regresar a Atenas para buscar nuevas garantías sobre el plan de reforma del nuevo gobierno.

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