Las empresas de Estados Unidos han saneado sus finanzas y ahora, con abundante dinero en los bolsillos, se disponen a gastar en fábricas, tiendas y personal.
"Conservamos efectivo" durante los últimos años, reconoce Jim Flaws, director general de finanzas de Corning Inc. "Ahora estamos cambiando de estrategia y… lo estamos gastando".
El fabricante de cristales y cerámicas de especialidad está invirtiendo US$300 millones en la expansión de su centro de investigación y desarrollo cerca de su sede central de Corning, Nueva York. También está dedicando US$800 millones a una planta de pantallas de cristal líquido (LCD) en China y a aumentar su capacidad de producción de LCD en Taiwán.
A fines del tercer trimestre del año pasado, el efectivo en manos de 419 empresas no financieras del índice Standard & Poor's 500 se ubicó 49% por encima del nivel de hace tres años, antes del inicio de la recesión, mientras que la deuda total sólo había aumentado 14%, según un análisis de The Wall Street Journal. La mejora respecto a los 12 meses anteriores fue incluso más pronunciada: el efectivo subió 10,6% frente al nivel de 2009 y la deuda 2%.
Las ganancias también han crecido. Las empresas redujeron sus nóminas y cerraron las operaciones menos eficientes. Las ganancias totales de las compañías estadounidenses saltaron 26% en el tercer trimestre en comparación con igual lapso del año anterior para llegar a US$1,64 billones (millones de millones), la cifra más alta de los últimos cuatro años, según datos oficiales.
La mejora de sus finanzas y un mayor optimismo acerca de la economía mundial han hecho que las empresas estadounidenses hayan vuelto a priorizar la expansión. Muchas están mirando a las economías emergentes de Asia, América Latina y África, en lugar de las de menor crecimiento de Europa y EE.UU. Otras planean expandir sus actuales operaciones a través de nuevos equipos, productos, plantas y laboratorios de investigación.
Corning, por ejemplo, contempla la contratación de unos 100 científicos y profesionales con doctorados para su centro de investigación en el estado de Nueva York y otro centenar para la expansión de su fábrica de vidrio y centro de investigación en Harrodsburg, Kentucky.
El fabricante de motores Cummins Inc., por su parte, añadirá unos 2.500 empleos en EE.UU. en 2011, muchos de los cuales requieren habilidades técnicas y de ingeniería. En 2010, la empresa agregó sólo 185 personas a su personal de cerca de 14.800 en el país.
Si bien el estado de ánimo de las empresas ha mejorado mucho respecto al que imperaba hace un año, aún quedan importantes obstáculos en el camino. Muchos ejecutivos temen que los costos de la energía, las materias primas y otros commodities seguirán subiendo y que el alto desempleo seguirá restringiendo el gasto de los consumidores en EE.UU.
También hay incertidumbre sobre la reforma de salud en EE.UU., la amenaza de barreras comerciales y la volatilidad de los tipos de cambio.
Asimismo, el crecimiento de las ganancias se moderará en 2011, en parte, debido a que las comparaciones anuales serán más exigentes y a que el alza de las ventas está llevando a las empresas a invertir más en plantas, equipo y, en algunos casos, más empleados. Dean Maki, economista jefe para EE.UU. del banco de inversión Barclays Capital, espera que las ganancias crezcan 8% en 2011, frente al 26% del tercer trimestre del año pasado.
El grado de confianza y gasto varía por industria. Las empresas con mayor presencia global y, en particular, en los mercados emergentes, son las más optimistas, en tanto que las que dependen más del mercado estadounidense son más cautas.
El continuo crecimiento de la minería y la energía en todo el mundo beneficiará a una amplia gama de empresas estadounidenses, incluyendo las que fabrican equipos para la minería.
"Los próximos dos años serán bastante buenos" puesto que los mercados emergentes mantendrán su vigor y la demanda se recuperará en EE.UU., vaticina Tim Solso, presidente ejecutivo de Cummins. La empresa contempla un alza de 50% de sus gastos de capital en 2011 a unos US$600 millones de 2010. Cummins está agregando fábricas en China e India y construyendo un centro técnico en Seymour, Indiana, para fabricar los gigantescos motores que se usan en la minería y la perforación de petróleo.
A su vez, las empresas más dependientes del consumo mantienen su cautela, aunque el ánimo también ha mejorado. Durante 2010, la firma de cruceros Royal Caribbean Ltd. aplazó la compra de equipos y el financiamiento de proyectos. Ahora, la empresa estudia inversiones y un aumento de su fuerza laboral, dice su presidente ejecutivo, Richard Fein. Una buena parte de la inversión irá a parar a las embarcaciones en Europa y Asia, donde el ejecutivo observa un mayor crecimiento. Royal Caribbean también invertirá en equipos para reducir el uso de combustible y renovará sus sistemas de informática, un proyecto que había pospuesto.
Las empresas de EE.UU. invirtieron US$1,08 billones en equipo y software en el tercer trimestre, 15% más que en igual lapso del año previo, según datos oficiales.
enero 03, 2011
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