Los ministros de Finanzas del Grupo de los 20 países industrializados y en desarrollo no lograron alcanzar ningún acuerdo específico y se mostraron escépticos sobre un posible impuesto bancario. Afirmaron, sin embargo, que aún buscan impulsar una reforma financiera y económica.
"La recuperación global ha avanzado más de lo previsto debido en gran parte al esfuerzo sin precedentes y la política concertada del G-20", señalaron los ministros en un comunicado.
La sesión se llevó a cabo el mismo día en que Grecia acudió al Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea para obtener préstamos. Los ministros de Finanzas informaron que discutieron la situación griega en su sesión formal y en conversaciones de pasillo.
Cuando los líderes del G-20 se reunieron en Pittsburgh, Estados Unidos, en septiembre, presentaron un ambicioso plan, incluido un acuerdo para aumentar los requisitos de colchones de capital para asegurar que los gobiernos puedan cerrar grandes instituciones financieras sin poner en peligro la economía mundial. Los líderes dejaron los detalles para los ministros de finanzas y banqueros centrales, de quienes se espera que terminen el trabajo para fin de año. Los líderes del G-20 se reunirán próximamente en Canadá en junio, pero la sesión decisiva tendrá lugar en noviembre en Seúl.
En el comunicado, el grupo aseguró que el trabajo avanza en todos los frentes. No obstante, ha quedado claro que los esfuerzos se encuentran inmersos en disputas nacionalistas.
abril 26, 2010
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